lunes 22 de diciembre de 2008

El pata que no quería salir closet por que era feo

Erase una vez un tipo que no merecía esa cara, pues el tenía un gusto exquisito , una finura casi divina, una pose de artista, una inteligencia muy superior, pero no era cierto que no merecía tener tal cara, su problema era no poder salir del closet con esa cara, que jodido era para él ser un gay caleta feo, así que decidió mudarse donde los feos pasaban piola, se fué a ...

domingo 16 de noviembre de 2008

La hija confundida (2008)

Que risa me dio cuando leí un articulo de Morgana Hijitadepapá protestando sobre la discriminación que sufren las niñeras en la Granja Azul, y todo por que el mozo fue muy insistente en recomendarle que había un menú para su niñera, que en la carta figura como menú para niños. El enfado de Morgana se debió a que está desplegando sus ideas igualitarias y democráticas, quería que la niñera compartiera con la familia la tradicional “oferta” de la Granja Azul “Come todos los pollos que puedas por x soles”.

Me parece excelente si la intencionalidad de Morgana es propugnar la igualdad, y el no a la discriminación, pero en este caso se equivocó, pues lo que el mozo de la conocida pollería le ofrecía es lo que optan muchas familias que asisten un domingo a comer su pollito, o pollitos: Primero comen los niños y las niñeras para que luego vayan a jugar y así los grandes disfrutan de su interminable pollo tranquilamente. Para eso llevaron a la niñera!!!! Si quisieran invitar a la niñera a departir un domingo la mesa familiar mejor dejaban a los niños con la abuela y pasaban la tarde con la niñera y por que no su novio, en ropa de calle; para qué el uniforme blanco, sino está trabajando?
Ubícate mamita!!!!!

Lo que me animó a escribir estas líneas, fue mi generosidad de compartir con ustedes lo que me tocó ver hace dos domingos, justo después de leer el artículo de Morgana, y queriendo tener un domingo diferente, mi familia y yo nos dirigimos a Pachacamac, el lugar escogido fue “La casa de Don Cucho”, no me gustó para nada. Elegimos una mesa en el gran jardín, cerca de los pocos juegos que hay en el lugar, éramos mi esposa, mis dos hijos, la cocinera de mi casa (domingo sale la niñera) y yo. Como siempre, y es lógico, pedimos la comida para la cocinera y para mi hija mayor, para mi hijo sólo hay que pedir que le calienten el Gerber, o el potito como dicen los españolizados.

Todo normal a pesar de la poca calidad de la comida, hasta que no adivinan quién llegó para sentarse a dos metros de mi mesa. Morgana Hijitadepapá en persona, y le pongo este apellido pues da mucha risa que por ser la hija de alguien famoso, le publiquen cualquier tontería que quiera decir en primera plana de “El Comercio”.

Aquí viene lo gracioso, y es que tenía el rabillo del ojo bien agudo luego del desafortunado artículo que publicó el decano de la prensa.
Morgana había llegado con su esposo, su hija y otras dos parejas, (creo que era la hija de Jaime de Althaus una de las comensales) y por supuesto las niñeras.

Parecía que luego de reflexionar al respecto, Morgana había entendido el sentido de llevar a la niñera a comer, por eso el mozo tomó primero la orden para la niñeras mientras los padres se van a jugar con los niños, y cuando ya estaban éstas disfrutando de su plato, los padres entre ellos Morgana hicieron su pedido, pero lo que no calcularon fue que cuando llegó el plato de Morgana y amigos , recién llegaba el segundo plato de las niñeras (no habían contado con esto), el tiro les salió por la culata!!!! Osea que tuvieron que comer con los hijos trepados encima mientras que las niñera comían con una tranquilidad absoluta. Para eso no se lleva a las niñeras uniformadas.
Solo quiero acabar diciendo que discriminar es pagar un sueldo que tu considerarías una miseria si fuera para ti mismo, es abuso no respetar un horario de trabajo, no respetar los feriados y las vacaciones.

jueves 13 de noviembre de 2008

Fantasmas de Firenze (1999)


Ya era el segundo amanecer en ese albergo austero pero no barato con baño compartido y ya pronto me iría a otra ciudad, por eso tenía que aprovechar mi corta estancia viendo todo el arte que estuviera al alcance de mi bolsillo. Es verdad, en la Italia turística casi todo cuesta. Pero igual si estás misio hay mucho que ver al aire libre.
Esa mañana decidí explorar la zona del otro lado del río, claro tenía que cruzar por el Pontevecchio, así conocía el famoso puente y colgaba en él mi candado de una vez por todas. Cuando ya lo había hecho junto con otras dos personas, una chica con marcado acento argentino, me pregunta de que se trataba el asunto del candado, le dije que era una tradición y que daba suerte, en verdad no conocía bien la historia, pero sazoné el cuento como pude y así me quedé conversando con Andrea unos minutos. Al final quedamos en encontrarnos en la noche en ese mismo lugar para ir juntos a un bar del que todos hablaban.
La tarde la pase comprando recuerdos y visitando talleres de artesanos, compré jamones, quesos y una buena barra de pan, disfruté mi merienda en un banco de una plazoleta poco transitada.
Eran las 9 menos veinte y ya estaba terminando de alistarme en la habitación para mi cita. Decidí ir directo al puente y ahí esperar, pero cuando había dado tres pasos fuera del albergo lo que había comenzado como una lluviecita se estaba convirtiendo en un diluvio.
Está claro que un poco de agua no me iba ha detener, así que buscando guarecerme de la lluvia tome la ruta de las plazas; el Duomo, la plaza donde está el David y luego esa plazuela larga que termina en el río, cuando llegué a está ultima plazuela me dí cuenta que todo el mundo había desaparecido de las calles y pensé que mi cita quizás no llegaría, empecé a cruzarla por el centro y de pronto empiezó a sonar una melodía casi celestial, era un violinista que tocaba dentro de uno de los portales de aquella plaza, quedé inmóvil como 5 minutos, no me acuerdo que pensaba pero era emocionante.
De pronto me acordé de la cita, corrí hacia el puente y la encontré empapada, la arrastré de regreso a la plaza del violinista pero este había desaparecido.

La noche del Schilling (2000)


Un jueves como a las nueve de la noche estaba con el francés amarrete tomando unos tragos en la Champañeria, el local estaba repleto de gente, imagínense el Juanito de Barranco con 100 personas pugnando por una copa, una caña o un bocadillo, de pronto un tipo altote y maledecudado le da un empujón a mi compañero de depa, el franchute tacaño, y se arma un lio, al toque por el dejo y las lisuras me doy cuenta que el agresor era un peruano marangueño y me da risa, este me pregunta de qué te ríes huevón y me da un ataque, le digo que se vaya a la mierda.. y también se da cuenta que soy peruano, nos cagamos de la risa, conversamos un rato y luego desapareció.

no sé cómo pero una tarde de setiembre me volví a encontrar con el maraguino en el mercat, estaba comprando cosas para prepararse un chifón, eso me llamó la atención y me auto invité. El sujeto vivía en un depa a todo dar, lo había equipado copiando de la revista Arquitecture Digest, le pregunté a que se dedicaba y me contó que asesoraba a los peruanos que querían regularizar sus papeles, (tiempo después me enteré que era el jefe de una mafia que traía ilegales al barrio de Gaudí.......


después de empujarnos el chifón nos fuimos al Shilling, un bar irlandés, de los mejores, nos instalamos cerca de dos rubias que resultaron ser alemanas.El maranguino al toque se apuntó con la que tenía pinta de loba y a los 5 minutos tenía las manos encima de la teutona, yo sudaba frio de vergüenza.la que me tocó no hablaba nada de español, solo inglés así que tuve que desplegar mis conocimientos adquiridos en las calles, aeropuertos, estaciones de tren, pues en el colegio no aprendí nada. No hice lo del paisano, simplemente de un momento a otro le dije que sería bonito que como a las 2 de la mañana nos diéramos un beso, que ridículo pero efectivo, luego pensé, y seguimos conversando

a está alturas el peruano ya quería enseñarle el “piso” a su rubia, pero estas le cortaron la película pues luego de mi largo beso, la pareja del marangueño se para y le dice a mi Kirsten que se tiene que ir, q en pocas horas regresaban a Hamburgo, etc, ósea chaufa con tamarindo a los dos.

nosotros también emprendimos la caminata a casa, para esto tomamos las Ramblas que es como la Av. Larco con un paseo peatonal por el centro, la calle estaba vacía, y aproveché para meterle un discurso al maranguino acerca de su táctica obsoleta y machista con las mujeres y bla bla bla...A lo lejos pudimos ver que se acercaban en dirección contraria dos guapas chicas, asumimos, no sé cómo, que eran catalanas.En silencio se me ocurre un plan, le digo al maranguino que no abra la boca, que yo le iba a enseñar, entonces se van acercando, 20 metros, 10, 6, 2 y a los 30 centímetros pego un grito BUAAARRRFFF y las chicas saltan despavoridas para luego arrastrarse de la risa, el maranguino se orinó, lo juro...